Son mis palabras
un animal en mi pecho
habla y araña para llamarme
Cuanto tiempo
una y otra vez
voy y le ignoro,
lo acaricio y repito
no importa si la rosa
de tu corazón mío se marchita
no importa si en su lugar vacio
vuelve terca y repetida el botón
asomar la cresta y florecer.
No importa aún cuando triste
triste pero contento gimes
listo ya no tienes corazón
y como perséfone se va todo un tiempo
¿No importó hasta que el aroma de un solo bosque
nos llenó los pulmones y advirtió que ese aroma
Era también ese mi aroma?
Oh animal callado, porqué no me incitas
con más fuerza a que use tus palabras
para nombrarla y tráela;…
Aráñame para saber que estás ahí
como tantas otras veces
lame mis heridas con tu lengua
que tu saliva antiséptica de isodine
me harda dulce e intensamente
no hay botón no hay rosa
pero estás tú acaso cobarde
no te pertenezco
Comentarios
Publicar un comentario